LA GEOGRAFÍA DE OZ.
Hay una considerable similitud entre la geografía de Oz y la geografía del Nuevo Testamento. Un cuidadoso estudio de la Ozgeografía podrá entonces prepararnos para desentrañar los misterios geográficos del Nuevo Testamento. Ello a su vez nos preparará para entender por donde caminó Jesús.
Es un hecho bien establecido que Dorothy y Toto partieron del centro de Kansas; una entidad geográfica tan concreta como Jerusalén ó el Mar de Galilea. Es más; la tierra de Oz puede localizarse a un ciclón de distancia del centro de Kansas. Un cuidadoso estudio meteorológico, de física gaseosa, más la consulta en las bases de datos sobre ciclones; nos permite concluir que Esmeralda, la capital de Oz, debe encontrarse en algún lugar entre Topeka y la parte Noroccidental de Missouri. Lamentablemente, sin embargo, un detallado escrutinio de las fotografías del LandSat, del área en cuestión, no revelan en lo más mínimo alguna ruina de dicha ciudad. Investigaciones exhaustivas no indican nada que se parezca a restos de edificios de Esmeraldita. Debemos concluir que ciudad Esmeralda no existió nunca. Sí la tierra de Oz no es real, y no es mas que una hermosa ficción, ¿Qué podemos concluir de su morador, el mago de Oz? ¿Hay algún caso en intentar descubrir la raíz histórica de este personaje? ¿Podemos suponer seriamente que tras los ficticios elementos del gracioso Evangelio de Baum; se encuentra después de todo; un mago encantador?
¿Cuáles son las implicaciones de que Oz es una metáfora y NO un lugar? ¿Podríamos concluir, en la más elemental lógica, de que el mago de Oz es un mito? Mientras que tal demostración no nos permite concluir con una negativa universal, al menos nos deja el sentimiento de que es totalmente irracional creer en la existencia de un personaje que no tiene un hábitat real. En resumen: Sí no existe Oz, ¿Es racional creer en el mago de Oz?


