
Vamos a investigar, pues, por nosotros mismos qué es real y verdaderamente una vida religiosa. Y eso sólo podremos descubrirlo cuando comprendamos qué son en verdad las religiones y descartemos todo eso, cuando ya no pertenezcamos a ninguna religión, a ninguna organización, a ningún gurú, a ninguna de las que se titulan autoridades espirituales.
No existe ningún tipo de autoridad espiritual; ése es uno de los crímenes que hemos cometido: inventar un mediador entre la verdad y nosotros mismos. Cuando uno comienza a investigar qué es la religión, está viviendo una vida religiosa: no al final de ella. En el proceso mismo de mirar, observar, discutir, dudar, cuestionar, no tener ninguna clase de creencia o fe, ya está llevando una vida religiosa. Eso es lo que vamos a hacer ahora. Leer el resto de esta entrada »

